lunes, diciembre 31, 2007

rotorrelieves - rotoreliefs

Como despedida del año 2007, van dos videos que encontré en youtube....

La película es de los rotorrelieves de Marcel Duchamp con dos versiones musicales, una de John Cage y la otra de Radiohead.





miércoles, junio 06, 2007

¿el lanzamiento o lo que se lanza?


Hace poco buscando en youtube una de mis series de televisión favoritas, Northern Exposure, traducida en España como Doctor en Alaska, me encontré con una de las obras de arte realizadas por Chris, uno de los personajes de la serie.

Las historias se desarrollan en un pueblo de Alaska llamado Cicely, Chris, uno de los habitantes del pueblo, es locutor y artista.

Un día tiene una visión que consiste en lanzar una vaca utilizando una catapulta, pero Ed (el cineasta del pueblo) le dice que los Monty Phyton ya lo hicieron en la película del Santo Grial. Entonces entra en una crisis donde se cuestiona el concepto de originalidad, se pregunta que caso tiene lanzar la vaca si ya lo hicieron, si debe seguir ciegamente la visión original para llevar a cabo su obra. Al final llega a una conclusión “lo importante es el lanzamiento”.

Aquí un blog que habla del mismo capitulo, del mismo lanzamiento, donde se propone una relación con fluxus.

http://www.espacioblog.com/rrose/post/2006/11/27/lanzamiento-piano

Mas adelante, en otro capitulo vuelve a aparecer la catapulta. En ésta ocación Chris recibe un regalo de un amigo suyo, una caja grande, muchos especulan sobre el contenido, tal vez es un refrigerador… En realidad es un ataúd con su amigo (muerto) dentro. ¿Qué hacer? ¿Cuál es el funeral mas apropiado? ¡Lanzarlo!

lunes, marzo 26, 2007

una caja de zapatos

De regreso al ciberespacio con una caja de zapatos vacía, ¡si! esa, la de Gabriel Orozco. De sus piezas, es la que más llama mi atención y me es imposible pensarla sin las siguientes anécdotas:

  1. Año 1993. Bienal de Venecia. Es la primera vez que presenta la caja de zapatos vacía al público. Ésta es pateada sistemáticamente por los visitantes. Cerca, detrás de una mampara o pared falsa se encuentra una pila de cajas de zapatos vacía listas para reemplazar la que haya sido golpeada.
  2. Año 2000, exposición de Gabriel Orozco en el Museo Tamayo (Ciudad de México). Guardia de museo en primer plano casi vociferando como bienvenida “no está permitido tocar”, y la mirada aterrada del visitante de museo va del guardia a la caja.
  3. Año 2005. Palacio de Cristal (Madrid). El servicio de limpieza del lugar tira en varias ocasiones la caja, pensando que es un desperdicio que alguien ha dejado ahí.

Ésta pieza es un buen ejemplo de aquella frase que dice: cualquier cosa es arte. Está asegurada cada vez que se exhibe, como cualquier obra de gran maestro o artista famoso, situación que genera cierto malestar administrativo en los museos, porque aunque sea una obra de arte no deja de ser una vulgar caja de zapatos de menos de un dólar (me pregunto en cuanto estará avaluada).

¿Será un asunto de irreverencia llamar arte un objeto tan insignificante, común, cotidiano, moviendo un poco los cimientos de la INSTITUCION ARTE? O ¿el simple deseo de sorprender e innovar? cada vez es más difícil hacerlo y definitivamente será recordado el o la que lo logre. ¿Qué será lo que busca alguien cuando hace arte?

Lo que me gusta de ésta pieza es que me hace pensar.

viernes, diciembre 08, 2006

londres y la caca de perro

Hace unos días por cosas de la vida terminé viendo la película mexicana “así del precipicio”. Lo que me llamó la atención es que esta producida por el señor Eugenio López, dueño o algo similar de Jumex y de la Colección Jumex. Como se podrán imaginar hay un gran despliegue de jugos y de obras de arte, al estilo de The Truman Show, es decir que en medio de una conversación sale a hacer parte de la trama un jugo o una obra. Uno de los personajes nos da una visita guiada por la colección y de ahí podemos aprender que un artista es alguien quien compra una serie de chucherías en la piratería por un bajo costo y logra meterlo en el mundo del arte por unos 20 mil dólares (según la película las piezas que mostraron no bajan de ahí). También, nos aclara que para triunfar en el arte hay que “hacerla afuera”, pero no en cualquier afuera, Londres, en éste caso.

Sino estoy mal, la Colección Jumex tiene un programa o al menos esta interesada en la creación de nuevos públicos para el arte contemporáneo. Éste ha de ser uno de esos intentos, entre otras cosas.

Y por estos días he estado leyendo la novela “Érase una vez el amor pero tuve que matarlo” de Efraim Medina Reyes. Aquí un fragmentito:

P.M.: ¿Qué debe tener alguien para que usted lo considere un artista?

Yo: Ser un vividor. Un escritor es quien escribe, un pintor quien pinta, un vividor quien vive. Hoy a cualquiera se le llama artista. Un mandril de telenovela, un marica de museo, una puta de revista. Cualquiera que chille puede ser llamado artista. He conocido gente por ahí sin oficio alguno y sin embargo llena de una vitalidad extraordinaria, para mí son artistas. Fíjese que un escritor famoso con el tiempo puede degenerar en momia de eventos sociales o majareta de la tele. El artista en cambio no tiene opción, es un fracaso a prueba de eternidades. No sé que tan buen escritor haya sido Beckett, sé que era un artista. Si Botero es un artista mi verga es de oro puro. En cuanto a que llamen artista a un actor, cantante, etc., sí, lo son, en el mismo sentido en el que lo es la mierda del perro.

miércoles, noviembre 15, 2006

anónimo

Hace unas semanas me llegó a través de e-flux, el comunicado de prensa de una exposición llamada “Anónimo: en el futuro nadie será famoso”, compuesta por los trabajos de 11 artistas internacionales que junto con el curador se mantienen en el anonimato para éste evento.

Al parecer cada vez se ve con más atención como el mercado del arte influencia la producción artística. Importa más el nombre del artista, el cual funciona como una marca, que los contenidos mismos de las obras. Consideran ellos que eso hace que el arte pierda su potencial subversivo y capacidad de perturbación.

Toman la frase de Andy Warhol de 1968 “En el futuro todos serán mundialmente famosos por 15 minutos” y la reelaboran bajo la presunción de que con la popularización de la fama, ésta tendrá que ser alimentada por una especie de circulo vicioso donde mas y mas gente famosa es fabricada, los cuales cada vez tienen menos aura de fama y serán por lo tanto rápida y fácilmente reemplazados. Así que, cualquiera (inclusive los artistas estrella) que sea famoso hoy, será olvidado mañana.

La exposición esta hasta el 14 de enero del 2007 en la Schirn Kunsthalle Frankfurt. Si alguien pasa por ahí y nos puede contar como está la expo, sería buenísimo! Las fotografías no son muy reveladoras.

Lo que más me llama la atención es que aunque son anónimos son artistas internacionales, no son simples artistas… Ah! y en el catalogo aparece un texto del para nada anónimo Hans Ulrich Obrist.

Imágenes y comunicado de prensa en:

http://www.schirn-kunsthalle.de/index.php?do=press_images〈=en&id=82

http://www.schirn-kunsthalle.de/index.php?do=exhibitions_detail&id=71&lang=en

jueves, noviembre 02, 2006

otra vez bajo cero

Hace unas semanas en la ONG (Caracas), hubo un curso sobre curaduría impartido por Kevin Power. Estaban muy entusiasmados con el curso, tanto la ONG como los asistentes, así que me puse a buscar en google información sobre él y me encontré con un texto para una conferencia que dio en la Bienal de Lima (creo que en la tercera, 2002), se titula “otra vez bajo cero”. Aquí va el primer párrafo:

No resulta nada fácil hacer grandes declaraciones sobre el arte contemporáneo, sobre cuál es su función, o debería ser, sobre adónde se dirige, o lo que debería hacer, más allá de subrayar su marcha inexorable hacia el mercado en el centro del sistema, señalando a la vez la multiplicidad, cada vez más amplia, de procesos de asimilación y resistencia. Para comprender cómo funcionan las cosas, hemos de analizar los sistemas de poder, y es evidente que la teoría deconstruccionista, junto con todo el bagaje de la teoría pos-estructuralista, han ayudado en gran manera a hacerlo, y a dirigir nuestra mirada hacia el interior del funcionamiento del sistema del arte. Los resultados nos han dejado a muchos de nosotros con una sensación intensa de vacío e insatisfacción, con una cierta post-angoisse, ante nuestra propia complicidad inevitable. Hemos presenciado los rápidos viajes a la fama, sea lo que sea la versión nacional, desde Jeff Koons hasta Damian Hirst, desde Miquel Barceló hasta Kcho: todos estos pasos de baile orquestados que incluyen desde la auto promoción hasta la promoción nacional, todo ello unido a la parafernalia de reconocimiento internacional (exposiciones colectivas importantes, bienales, galerías americanas o europeas etc.) ¡Todos los encantos seductores y toda la brillantez del naufragio! Hemos asimismo observado el tal vez excesivo poder de la hornada de los llamados curadores internacionales-globales, quienes tan a menudo aparecen como organizadores fatuos y bien remunerados en nuestra cansada sociedad de espectáculo, en lugar de analistas críticos del mismo.

Texto completo en:

http://av.celarg.org.ve/Recomendaciones/kevinpower.htm

jueves, octubre 26, 2006

entre la espada y la pared

A propósito de éste blog, hace unos días el señor Félix Ángel quiso compartirme un articulo suyo publicado en la revista Número. Se titula: ENTRE LA ESPADA Y LA PARED, El arte de América Latina desde la perspectiva de un mundo globalizado.

Aquí un fragmento:

El artista —y en consecuencia el arte— de América Latina se encuentra «entre la espada y la pared». Una de las mayores preocupaciones mientras arrastra su condición de subdesarrollado, de la cual no puede desprenderse aunque quiera, es alcanzar el éxito y el reconocimiento. Para conseguirlos está dispuesto a sucumbir a cualquier tentación, y por eso termina manufacturando un resultado que en su esencia está impedido para sobreponerse a la manipulación y el sensacionalismo que desde la segunda mitad del siglo XX han promovido los encuentros y las ferias de arte, confirmando la premonición «warholiana» de lograr ser famoso por quince minutos. Sin generalizar, parece haberse entregado a su suerte con resignación, abrazando incondicionalmente el desagradable y aburrido catálogo de actitudes inducidas por las singularidades propias del primer mundo, que perpetúan la imagen de deterioro y mediocridad de la región popularizada por toda clase de documentales y noticias internacionales. Su desvarío de todas maneras se corresponde con la neurosis permanente con que la politiquería nos ha contagiado a todos, agravando la falta de voluntad para llegar a un consenso que señale el comienzo y el respeto a un orden racional con el que la mayoría pueda vivir y trabajar y, eventualmente, disfrutar ambas cosas en paz.

El resultado es una despersonalización que mimetiza extrañamente la obra de arte y a primer golpe de vista le permite lucir contemporánea a pesar de su falta de originalidad, sea en Berlín o en Estambul, y satisface la vanidad del artista, corroborando la vigencia de lo que el suizo Alain de Botton ha denominado la «ansiedad por el estatus», un síndrome tan antiguo como el ser humano, no del todo ausente entre los animales. Algo muy grave es que el público haya terminado por creer en la idoneidad de dichos formulismos y convertirse en puente para que tales premisas invadan los ámbitos nacionales, validándose con el amarillismo de la publicidad, un equivocado sentido de la lucidez, y un distorsionado compromiso social que malinterpreta la ética profesional, términos y palabras cuyo manoseo les ha desvirtuado su significado.

El texto completo en:

http://www.revistanumero.com/49/entre.html